lunes, 23 de febrero de 2026

SIEMBRA HOY, COSECHA MAÑANA: LA FUERZA DE UN PLAN EN EL EMPRENDIMIENTO

 

Les compartimos unas cortas palabras que nos pidieron en una charla para emprendedores

Quiero que se imaginen una historia sencilla, pero llena de verdad sobre el éxito y la vida.

Había un joven jardinero que soñaba con tener el jardín más hermoso del pueblo. Cada día sembraba semillas con entusiasmo y esperanza. Pero había un detalle: no tenía un plan. Plantaba aquí y allá, confiando en que alguna semilla creciera por sí sola. Pasaban los días y los meses, y su jardín nunca mostraba la armonía que él imaginaba. Algunas flores nacían, pero eran aisladas, dispersas, como destellos de algo que nunca llegaba a ser completo. Su corazón se llenaba de frustración. “¿Será que mi esfuerzo es en vano?”, se preguntaba.

Un día comprendió algo esencial: no era la semilla, ni el terreno, ni la pasión lo que faltaba… faltaba un plan. Decidió trazar un mapa, definir qué plantar, dónde, cuándo y cómo regarlo. Organizó su tiempo, agrupó las semillas según sus necesidades y empezó a trabajar con disciplina y constancia. Con el paso de los meses, su jardín comenzó a transformarse. Cada flor encontraba su lugar, cada planta recibía lo que necesitaba, y finalmente, el jardín floreció como nunca antes.

Esta historia no es solo sobre un jardín. Es sobre nuestros sueños, ideas y negocios. Muchos llegan con creatividad y entusiasmo, pero sin un plan claro. Tal vez logren pequeños éxitos, pero la verdadera abundancia rara vez llega sin un camino definido. La diferencia entre un proyecto que sobrevive y uno que prospera no está en la suerte ni solo en la pasión; está en la planificación.

Un plan de trabajo no limita la creatividad; la potencia. Es la brújula que guía cada acción y decisión. Cuando sabes hacia dónde vas, cada esfuerzo se multiplica. Cada riesgo se convierte en oportunidad. Sin un plan, incluso las ideas más brillantes pueden perderse; con un plan, hasta los sueños más simples se convierten en realidades extraordinarias.

Planificar también protege el corazón del emprendedor. Te permite medir avances, corregir errores y celebrar logros, incluso los más pequeños. Te da confianza para tomar riesgos y claridad para priorizar lo importante.

Recuerden: los sueños sin acción son semillas que nunca germinan. La pasión sin dirección es como regar un jardín al azar: algo puede crecer, pero la abundancia y la belleza nunca llegarán. Los planes con acción y disciplina son como un jardín bien diseñado: cada semilla florece, cada esfuerzo se multiplica y la visión que antes estaba solo en tu imaginación se convierte en algo tangible y real.

Emprender no es fácil. Habrá días de dudas y desánimo. Pero si siembras con intención, planificas cada movimiento y actúas con perseverancia, tu negocio florecerá. Cada desafío será aprendizaje y cada logro, evidencia de que la planificación transforma sueños en realidades.


WALTER O. MADRID GALLEGO
CEO ENTRENADOR


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